La enseñanza de ALFIN en la educación.
Esta
vertiente relaciona ALFIN con los procesos formales de enseñanza, recomendando
el uso de los siguientes procedimientos:
i) La biblioteca (Batool
y Webber, 2014; Costa,
Tyner, Henriques y Sousa, 2018)
ii)
El método del
dibujo para la enseñanza de ALFIN (Brier
y Lebbin, 2015),
iii)
Enseñanza de la
lectoescritura (González-López
y Machin-Mastromatteo, 2018)
iv)
Uso del juego de
mesa en línea (Markey
et al., 2008; Tecce
et al., 2018)
v)
Plataformas
virtuales (Cordeiro,
Mancilla, Reyes y Lara, 2018).
Además, el Instituto
Nacional de Tecnologías Educativas y de Formación del Profesorado (2018) recomienda la implantación de mecanismos de ALFIN en
educación, a través de procesos formativos en los siguientes modos: buscar
información en diferentes fuentes, usar índices y elaborar resúmenes de
revistas, utilizar agregadores RSS de noticias, participar en foros de debate,
listas de correo electrónico o páginas web y usar la lógica booleana para la
búsqueda de información por relevancia.
Docentes. Cada docente
es una pieza fundamental en la educación, ya que promueve los conocimientos,
enseña a pensar y pensar en aprender. Sin tal no habría enseñanza global en los
programas de ALFIN, porque es quien se encarga de diseñar, programar e iniciar
la enseñanza para buscar, identificar, analizar, evaluar y comunicar la
información para el aprendizaje permanente, por ende, el grupo de estudiantes
cree algo nuevo o domina la habilidad informativa para la vida.
Diagnóstico. Es esencial el diseño del diagnóstico
para saber qué tanto sabe cada estudiante sobre ALFIN y desarrollar
intervenciones según sus resultados. El diagnóstico permite que su docente
tenga en cuenta las experiencias que tiene su discente sobre el tema y de ahí,
realizar un programa para el dominio de ALFIN. Para un diagnóstico se necesita
de un examen y una rúbrica de lo que se va evaluar.
Estrategias didácticas. Cada docente debe buscar
estrategias didácticas que registren el éxito del aprendizaje de ALFIN. Para
ello, se propone una dinámica de investigación acción, que consiste en que cada
aprendiente sea parte de la investigación, al mismo tiempo, conozca diferentes
fuentes de información para su aprendizaje y el manejo de cualquier tema.
Modelo de enseñanza. Se propone el modelo de enseñanza
directa, por medio del juego, juegos de mesa y herramientas digitales para la
enseñanza de ALFIN. Además, proponemos un modelo de enseñanza conceptual y de
modelaje para la niñez, que requiere enseñar la definición de los términos en
ALFIN y modelar una actividad para que el alumnado aprenda por medio del
ejemplo.
Secuencia didáctica. Cada docente debe realizar las
estrategias en secuencia, que incluyan los siguientes elementos: i) título del
tema o estrategia a aplicar, ii) objetivo, iii) materiales a utilizar, iv)
modalidad (individual o en equipo), v) duración de la actividad, vi)
actividades de inicio, de desarrollo y cierre y vii) la evaluación de la
actividad.
Lectura digital. Para la enseñanza de ALFIN es
importante que las niñas y los niños aprendan a usar los libros electrónicos,
pues viven y se desenvuelven en un mundo digital. Esto representa la
oportunidad de agregar valor a lo que ven en la Internet, ya que se busca
emplear libros constructivos que estén disponibles en abundancia dentro una
biblioteca digital escolar (Beck,
2015).
La técnica del juego. Esta técnica es primordial en el
programa de ALFIN para la educación básica, por el hecho de estar orientado a
estudiantes entre las edades de cinco a 12 años de edad, así el aprendizaje de
ALFIN será más significativo si es de carácter lúdico.
Niñez de la educación básica. Se busca desarrollar
iniciativas para la enseñanza de ALFIN en niños y niñas de cinco a 12 años de
edad, esto implica reconocer la enseñanza de ALFIN a este nivel como un
derecho, encima, debe verse como un componente primordial de una educación
formal de calidad.
1. González-López, M., Machin-Mastromatteo, J. D., &
Tarango, J. (2019). Alfabetización Informacional: enseñanza y desarrollo de su
competencia en la educación básica. E-Ciencias de la Información, 9(2), 82-102.

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